30 de agosto de 2007

Sainete mendocino por entregas. Capitulo 5


Milonguita de las internas – Milongaza de octubre
por Macedonia de Frutas


Y después de todo pasaron las internas. Una jamás hubiera pensado que fueran posible. Si todo hacía pensar que el barrio entero se había unido. Que ya las barras se habían disuelto y que todos caminaban juntos hacia el control conjunto de la Unión Vecinal Mendoza Unida Concertada Autodefinida (UVeMUCA).

Sigla preciada de todos los activos vecinos que vienen peleando, desde hace años, por garantizar el asfalto, la cuneta, la iluminación, las uvas en fresco, el vino en latas, el corredor del Oeste, la circunvalación del barrio, y la emancipación del trompa porteño de turno.

Claro que algunos ahora no saben qué hacer. Porque han quedado medio fuera de cacho. “Yo soy K en Buenos Aires, pero soy PJ en el barrio”; “Yo soy radical pura cepa pero me gustan las uvas gansas” ; “Yo soy PJ pero anticobista, anque K”.
Y otros que son liberales en el alma y K en el bolsillo. También están los radicales en el bolsillo y el alma que van con un ex PJ, en la elección nacional, y con boinita blanca en el barrio.

Finalmente, aparecieron los de la otra esquina armando banda propia: con La Mística y con no sé quién. Memarchi, que tomó para el lado de los tomates, se quedó con la mutual Alpede, con la que piensa juntar algunos vueltos.

Así, el barrio sigue intranquilo porque nadie maneja la milonga. Y milonga sin control huele a malevaje. Y malevaje extrañao termina mirando sin comprender.
Los muchachos y chicas del montón no saben qué hacer. Si se van con unos, se pelean con otros y si se olvidan de los favores recibidos anteriormente, pueden quedar fuera del convite. Y a esta altura volver a planchar, no le gusta a naides. Si van a la milonga es porque quieren bailar …y mientras más movido mejor.

Los cachafaces principales ya enviaron los trajes cruzados a la tintorería. Las percantas principales ya renovaron su stock de zapatos taco aguja. El Mula, el Celso, el César, Memarchi y algunos más saben que en esta milonga hay que poner toda la sapiencia en la pista. El que no lleve bien la melodía queda como un chambón y se tiene que ir a la barra a conformarse con un garnacha.

Los que quedaron afuera en la milonguita de las internas —o sea, que perdieron como en la guerra—, ya se fueron a barajas. Encanutaron el jetra, se embolsaron unos rublos que quedaron boyando de los gastos de la campañita y habilitaron deliverys para sobrevivir.

En este momento todos se están lustrando los timbos charolados para la Milongaza de octubre. El Celso armó pareja con el “Pibe ladrillo”. El César finalmente largó a la Pato y se juntó con el Tomas, para demostrar que le gustan los conciertos de posta.
Algunos están lanzados para saltar a la pista y pelear el trofeo “Cuerno de la Abundancia de Lata” que ya está tallando el Joyero Oficial de la vecinal. Otros dicen buscar la gloria.

Desorientados, los vecinos observan estos movimientos un tanto anárquicos. La elección del barrio parece disputarse entre los que pretenden el todos contra todos y los que proponen el todos para todos.

1 comentario:

Martín Barros dijo...

Querida Macedonia:
Me gustó mucho el milongazo que te acabas de mandar, la verdad que es un entretenido panorama político más que un tango suburbano. Y si… que más se puede esperar de este pueblito conventillero. En lo único que no coincido es en lo de la “elección del barrio” ya que los que hoy proponen “todos para todos” son los mismos que siempre han pretendido el todos contra todos. Al final de todos los que se tenían que ir no se fue ni el gato y el lema sigue siendo el mismo “Todos para ellos, para Mendoza nadas”. De los candidatos que hay no se salva ni uno y la verdad es que da mucha depresión el sólo pensar que hay que levantarse el domingo e ir a votar de regreso a oktubre,(en) este oktubre.