3 de septiembre de 2007

EL JUGLAR DE GUAYAQUIL CUMPLE 30 AÑOS


Por Ernesto Suárez

Dentro de unos días viajaré a Guayaquil en donde viví 7 dulces, tristes, hermosos y profundos años de mi vida, lugar donde vuelvo cada vez que puedo y sobre todo en esta fecha que se cumplen treinta años de “el nacimiento de El juglar”, los mismos actores que la estrenamos volveremos a estar juntos en el escenario.

Fue en octubre del año 1977, yo venía de Quito en donde había trabajado 6 meses en la Universidad luego de un paso de un año por Lima, a donde llegué en marzo del `76 empujado al exilio por la tristemente célebre junta militar que tanto daño causó a la Argentina.

En julio de ese mencionado año conocí al poeta Othon Muñoz quien trabajaba en el área cultural del municipio de Guayaquil y me contrató para dictar curso de 3 meses, mientras tramitaba mi partida hacia Méjico que era el lugar en donde pensaba radicarme.

Ese octubre, terminaba el curso y en la escalera de la Casa de la Cultura del Guayas me quedé con todos los integrantes que habían finalizado el ciclo (eran más de 20) para despedirme. Hasta ese momento nunca imaginé que esa despedida en la escalera iba a dar comienzo a una historia que hoy cumple 30 años.

Los estudiantes me propusieron que no me fuera, no tenían nada para ofrecerme, pero tenían todo: las ganas, el talento, la honestidad y esa fuerza del trópico que no he visto en ningún lugar del planeta. Ahí mismo bautizamos al grupo con el nombre de EL JUGLAR sin saber que cinco años más tarde sería el grupo más popular y querido de todo el Ecuador.

No teníamos dónde ensayar, lo hacíamos en el Parque Centenario y un compañero llamado Félix Portero nos prestó la Sociedad de Carpinteros que quedaba enfrente y ahí se afianzó la idea.

Necesitábamos un lugar nuestro y un día pasamos con los compañeros por la calle Boyacá y Clemente Ballen en donde vimos el típico cartel “se alquila”, subimos a ver el local, allí había existido antiguamente una radioemisora, y yo dije vamos a alquilarlo. No teníamos un sucre ni en fotografía.

Al otro día nos organizamos y en una camioneta pequeñita de uno de los compañeros salimos todos a las calles haciendo ruidos con latas porque ni para un tambor teníamos con la siguiente frase pintada en la camioneta, en nuestros labios y en nuestra esperanza “REGALE UN PERIÓDICO VIEJO Y UNA BOTELLA VACÍA Y DENTRO DE POCO TENDRÁ UN TEATRO LLENO”. La gente respondió y en poco tiempo teníamos una montaña de botellas y de periódicos, los vendimos y alquilamos el local que sería el mítico TEATRO EL JUGLAR que durante 6 intensos años, tal como lo prometió el cartel llenaría su pequeña sala de 120 espectadores con más de 14 producciones entre las que se destacaron “LA NONA”, “BANDA DE PUEBLO”, “DE LA VENTANA A LA CALLE”, “LA CARRERA DE JUAN NADIE”, “CÓMO ES LA COSA” y nuestra tan amada “GUAYAQUIL SUPERSTAR”.

No hubo barrio de Guayaquil a donde no fuimos, llegamos a ser el récord de 10 funciones en un día divididos en 2 grupos, casi todas las ciudades del Ecuador nos vieron llegar con la cara pintada y cantando una canción que nos enseñó la gran actriz y directora argentina María Escudero y que decía “Un poco más y veremos los naranjos florecer, nuestro mar brillando al sol y este canto en libertad”. Fuimos invitados a festivales importantísimos como el de Manizales, Colombia (en dos oportunidades) , Perú, Chile y Argentina. Llegando a ser Guayaquil Superstar hasta en EEUU.

Nuestro quinto y sexto aniversario lo festejamos en la calle frente al teatrito y esa anchísima Boyacá se vio rebalsada en toda la cuadra de gente trepada hasta en los árboles para festejar con nosotros un año más de un teatro del pueblo, con temas populares, lenguaje cotidiano y sin embargo apuntando cada vez más a lo teatral como señalaron en su oportunidad críticos del país y del exterior.

“Las venas abiertas de América Latina reflejadas en forma excelente por el grupo ecuatoriano EL JUGLAR con su obra “CÓMO E` LA COSA” cautivó al público por la simpleza y profundidad tanto de la actuación cono la puesta en escena”. Diario Los Principios de Córdoba, Argentina (en el marco del Festival Latinoamericano de teatro, año 1986).

Hoy se cumplen treinta años y los nombres de los juglares guayaquileños siguen vivos en el teatro ecuatoriano y en el corazón de este argentino, la historia no terminó con el regreso a mi país por la llegada de la democracia en el `84, tampoco con la presencia de 5 de esos juglares estudiando teatro durante 4 años y recibiéndose en la Universidad de Mendoza donde yo trabajo. Tampoco terminará éste octubre cuando todos juntos nos subamos al escenario a hacer “GUAYAQUIL SUPERSTAR”. Esta historia está en movimiento mientras como dice el Quijote, sigan existiendo molinos de viento que se transforman en gigantes y a los que hay que destruir con la frase que nos enseñó María, “NUESTRO CANTO EN LIBERTAD”.

1 comentario:

Dany Freire dijo...

Qué tal, soy de Guayaquil, y quiero hacer una adaptación musical de la obra Guayaquil Superstar, por lo que necesito el libreto de la misma. ¿Dónde lo puedo conseguir?
Saludos
DanyFreire