3 de diciembre de 2007

Tinelli, el PJ y las ciencias sociales (Pragmatismos).


Por Manolo Giménez

“La crisis de la moral pública y la deshistorización que le es propia, han logrado por ahora instalar en el centro de las preocupaciones nacionales al gremio de los tecnócratas y cuantitivistas. (…) Los argentinos han sido saqueados, no solo en su presente existencial. Les ha sido arrebatado su pasado, el valor emblemático de sus hombres más notables y la conciencia de si mismos. Por este colapso espiritual la Nación se encuentra en peligro”.

Jorge Abelardo Ramos



No fueron las usinas propagandísticas del Partido Justicialista quienes crearon la coartada discursiva del pragmatismo, para expresar la absoluta falta de escrúpulos en la obtención de beneficios personales.
Tampoco fue su rutilante jefe en los años ‘90, ni ninguno de los adulones o ministros que lo acompañaron. Pero, sin lugar a dudas, fueron ellos quienes instalaron la valoración positiva de esta perversa modalidad en la vida de los argentinos.

Demonizado y vituperado hasta el hartazgo años más tarde, el pragmatismo menemista, sin embargo, reaparece una y otra vez. Y no sólo desde la dirigencia partidaria o sindical que le rindió culto, sino también desde otros medios de legitimación ideológica.

En un reportaje reciente, el historiador Alejandro Horowicz, al hablar de los programas de Marcelo Tinelli, mencionó la “menemización de los valores”.
“Esto es: transformar disvalores en valores cínicamente enunciados como si fueran naturales”, dijo. “Así se genera un bloqueo de la crítica, y a partir de allí la televisión reproduce, a escala gigantesca, los valores hegemónicos de la cultura”.
En los programas de Tinelli, afirma Horowicz, “la idea central es ver cómo sobreviven los participantes, cómo zafan. Es una pelea por la existencia. Y esto está directamente relacionado con los valores del menemismo: por ejemplo, con el manotear y con el zafar”.

Ayer nomás

La recomposición de la burocracia justicialista –a sólo seis años del terremoto de la experiencia neoliberal– invita a sospechar que los valores hegemónicos de la cultura señalados por Horowicz gozan hoy de muy buena salud también en la política profesional.

Estos mismos administradores del patronazgo pejotista demostraron, al comenzar el nuevo milenio, su enorme capacidad de adaptación. Tras las movilizaciones (no siempre espontáneas) que se sucedieron a partir de diciembre de 2001 y, fundamentalmente, tras las elecciones de 2003, los viejos políticos de la nueva política iniciaron una aceleradísima reconversión ideológica.

Entregaron la cabeza (una bastante grande, en particular) de sus antiguos referentes; aplaudieron a Chávez y a Fidel y expresaron con vehemencia un flamante odio hacia los organismos financieros internacionales. También aceptaron “redescubrir” al sujeto social de la política, hablar de derechos humanos o desempolvar algún montonerismo (propio o prestado) que les permitiera ajustarse a una moda que, por cierto, no tardó mucho en disiparse.

No está de más señalar que, medidos en términos de integridad moral, no son mucho peores que el resto de los dirigentes y operadores que pululan en la empobrecida política argentina. Pero han demostrado ser los más aptos para jugar a este juego. Si como señala Horowicz, zafar y manotear figuran entre los valores centrales de la cultura hegemónica, el Partido Justicialista se lleva las mejores calificaciones del jurado. No creo que sea por vocación de poder, como se ha dicho tantas veces, sino por la confiabilidad en el control social que le viene brindando a monopolios locales y extranjeros, desde 1989, gracias al control de su aceitada maquinaria clientelar.

No los van a defraudar

Precisamente, es posible que su mandato actual sea el de impedir que se altere sustancialmente el proceso de acumulación sin distribución que sostiene, desde hace tres décadas, al modelo económico y a sus fieles perros guardianes, los partidos mayoritarios. No será una tarea muy complicada; porque éste, a fin de cuentas, es el ecosistema del gatopardismo pejotista, su lugar en el mundo.

Zafando y manoteando, decíamos, los apóstoles del pragmatismo pudieron llegar indemnes a este cierre de ciclo, que parece poner fin al período inaugurado al son de los cacerolazos y con la bancarrota de la convertibilidad.
Y por lo que manotearon en las elecciones del 28 de octubre pasado, no cabe duda de que zafaron sobradamente. Al punto que han dejado en minoría a los incondicionales de Kirchner dentro del entramado de legisladores, gobernadores e intendentes que integran el Frente para la Victoria. Con lo que pretenden, dicho sea de paso, obligar al propio “compañero Néstor” a cajonear todo proyecto transversal para volver mansamente al redil donde lo esperan algunas gotas de un óleo sagrado que, últimamente, se evapora con llamativa facilidad en el Partido Justicialista.

El precio de la enunciación


Pero volvamos al soporte de legitimación con que cuenta –adoptando la expresión de Horowicz– la “menemización de los valores”. Que no en todos los casos es tan explícito como en los bailes del caño o los patines de Tinelli.

Está claro que en ámbitos pretendidamente intelectuales hoy resulta políticamente incorrecto celebrar las ventajas del pragmatismo. Sin embargo, no es extraño encontrar, en algunos círculos académicos y en respetables medios de difusión, enunciados acerca de la eficacia de los oportunistas en la práctica política como si se tratara de algo natural y técnicamente aceptable.
He tenido oportunidad, incluso, de escuchar a ciertos analistas referirse con aprobación al uso de la silla de ruedas de Gabriela Michetti o del mapita policíaco de Celso Jaque, en tanto astucias publicitarias de sendas contiendas electorales, sin hacer mención alguna al deterioro que presenta la actividad política –y nuestra sociedad– para que tales recursos puedan definir una elección.

Puesto que se orienta al individuo aislado narcisisticamente, como receptor ideal, la publicidad genera fenómenos de masividad, no de comunidad. Es decir, que si una campaña publicitaria –o cualquier destreza por el estilo– puede alcanzar tan alto de nivel de efectividad en la promoción de objetos o valores no necesariamente deseables, debería ser entendido como un síntoma de inarticulación del proyecto colectivo, antes que celebrado como una genialidad de las agencias publicitarias.

Pero, al parecer, escasea el interés de los especialistas en precisar cómo, por ejemplo, el proceso de disolución nacional y la conformación del bloque económico dominante determinan históricamente las manifestaciones del pueblo argentino (hoy convertido en “la gente”) y cuáles podrían ser los medios posibles para revertir el desconcierto o resolver el desequilibrio de fuerzas.
Por el contrario, tales síntomas suelen ser presentados por politólogos y cientistas sociales como oportunidades para los oportunistas (ecuación de consumo perfecta). De este modo, la mayor parte de las veces la formulación –mediante el sistema de encuestas– de las conductas colectivas son presentadas y comercializadas por las consultoras como hojas de ruta para planificar mejor el desenvolvimiento electoral.

Diríase que tales especimenes de la intelectualidad vernácula rara vez discuten las condiciones sociales de producción imperantes con el objetivo de modificar las relaciones de poder mediante la lucha política. Será que les resulta difícil sentir alguna responsabilidad hacia aquello que constituye, apenas, su objeto de medición.

Un ejemplo ilustrativo es la práctica sociológica local. Desprovista de todo pensamiento nacional o dialéctico –y hasta de pensamiento– y más atenta al calendario electoral que al rumbo de las fuerzas productivas, hace tiempo que viene depositando su mejor esfuerzo en ofrecer, mediante sortilegios de relativo valor científico, la ilusión de conocer el centro secreto de la voluntad popular.

Después de todo, es lo que se les pide: los partidos políticos con mayores recursos requieren de lo socialmente efectivo, no de lo socialmente justo. Y ni las ciencias sociales, ni los comunicadores, ni mucho menos los dirigentes que se incorporan a tales partidos, están interesados en mudar su fe de los santuarios del pragmatismo. No sea cosa que por alguna herejía profesional –como descubrir de qué manera se definen las clases sociales a nivel del modo de producción dominante en la Argentina actual o toparse con las esperanzas del auténtico pueblo trabajador– dejen de ser acariciados, como hasta ahora, por la mano invisible y generosa del mercado.

7 de noviembre de 2007

Carta de Chávez a Cristina



Compañera, Camarada y Compatriota Cristina Fernández de Kirchner
Presidenta Electa de la República Argentina


Querida Cristina, amiga mía: Compañera Presidenta,

Con el más hondo sentimiento de júbilo, saludo la gran victoria popular del 28 de octubre de 2007 como la más hermosa reafirmación colectiva y soberana de la Argentina que llevo y llevaré siempre en el corazón. Hablo en nombre de mi Pueblo, este Pueblo venezolano que ama entrañablemente al Pueblo argentino y que ha hecho suya vuestra victoria.

En una carta del 11 de septiembre de 1848 dirigida al General Ramón Castilla, San Martín habla de sí mismo de esta forma: Una reunión de americanos en Cádiz, sabedores de los primeros movimientos acaecidos en caracas, Buenos Aires, etc., resolvimos regresar cada uno al país de nuestro nacimiento, a fin de prestarle nuestros servicios en la lucha, pues calculábamos se había de empeñar. José de San Martín volvió a América, su América, en 1812, porque sintió el llamado en lo más íntimo de su alma y poseyó la suficiente fuerza de carácter como para no desoírlo. Nuestro compromiso, tú lo sabes, está en sentir ese llamado en lo más íntimo del alma, cada día, y tener la fuerza de carácter para oírlo y obedecerlo: es el compromiso que nos exigen nuestros Pueblos.

El gran Pueblo argentino votó por la continuidad del proceso de liberación nacional que comenzó en el año 2003 con el liderazgo del compañero Néstor Kirchner. Un proceso de liberación nacional firmemente arraigado en la memoria histórica: nada ni nadie pudo borrar al peronismo como encarnación de la esperanza popular y como expresión combativa del anhelo de justicia e igualdad de los descamisados.

Es por eso que el luminoso 28 de octubre de 2007 es un día de victoria para Mi general Perón: Perón ha seguido ganando batallas tras su desaparición física y estoy seguro que las seguirá ganando de cara al porvenir. El peronismo contemporáneo ha sabido recoger su bandera para retomar, con coraje y lucidez, el camino de la construcción de una Patria real y verdaderamente libre, real y verdaderamente soberana.

Recuerdo, ahora, aquellas 20 verdades que constituyen la matriz ideológica del ideario peronista y que fueron dadas a conocer por el General Perón el 17 de octubre de 1950. Recuerdo, sobre todo, la última de ellas porque creo que es la clave que le da sentido a todas: En esta tierra lo mejor que tenemos es el Pueblo. Esta inmensa verdad ha sido demostrada y ratificada, una vez más, el 28 de octubre.

Le tocó a Néstor abrir el camino para dejar atrás, definitivamente atrás, la larga noche neoliberal, recogiendo e interpretando el clamor insurgente del Argentinazo: merece y merecerá todo el reconocimiento por ello. Estoy plenamente seguro que con tu liderazgo, el proceso de liberación nacional seguirá avanzando a paso de vencedoras y vencedores.

Cristina:

Celebrar contigo esta victoria popular de Argentina es celebrar y honrar la viva presencia de Evita en el sentimiento nuestroamericano. Por esta razón hoy quiero recordar, junto a ti, unas palabras que pronunciara el 27 de enero de 1947: La mujer debe afirmar su acción. La mujer debe optar. La mujer, resorte moral de un hogar, debe ocupar su quicio, en el complejo engranaje social de un pueblo. Lo pide una necesidad nueva de organizarse, en grupos más extendidos y remozados. Lo exige en suma, la transformación del concepto de la mujer, que ha ido aumentando sacrificadamente el número de sus deberes, sin pedir el mínimo de sus derechos.

Me atrevo a decir, entonces, que tu rotundo triunfo electoral no es otra cosa que la esperada afirmación –esperada desde siempre– de la acción de todas las mujeres argentinas: el comienzo de la transformación de un concepto que, para que sea tal, ha de fundarse en el merecido lugar que le corresponde en el complejo engranaje social del Pueblo, y hacer valer, ahora sí, el máximo de sus derechos. A menos no puede aspirar la mujer argentina, como tú bien lo has dicho: Sé que podemos desarrollar una gran tarea por nuestras aptitudes especiales por haber sido ciudadanas de lo privado y de lo público, por haber articulado el mundo de la familia y de la militancia. Y por haber hecho bien las dos cosas.

Necesario es reconocerlo: Argentina y Venezuela todavía están pagando las consecuencias de un modelo político, económico y social desastroso y excluyente y que, por tanto, tenía que hacer caer todo el peso del desastre y la exclusión en la mujer. Me refiero al neoliberalismo. No es extraño, entonces, que a partir de la imposición del modelo económico neoliberal en todo el mundo es cuando comienza a hablarse de feminización de la pobreza. Si la pobreza tiene rostro de mujer, la Segunda Independencia de Nuestra América y su más profunda y efectiva emancipación tiene, también, rostro de mujer.

Querida Presidenta:

El 28 de octubre ha vencido la Argentina que ha hecho suya la causa de la integración y la unidad. Y pongo sobre todo el acento en la unidad como el gran trabajo político a largo plazo: largo plazo, sí, que podría acortarse en la medida en que exista la voluntad necesaria. Recuerdo siempre estas palabras de Perón en La hora de los pueblos: La integración de la América Latina es indispensable: el año 2000 nos encontrará unidos o dominados.

La alianza estratégica entre la Argentina y Venezuela es la reafirmación de dos Pueblos que decidieron andar unidos para nunca más ser dominados. Es una alianza estratégica ejemplar y modélica a la que hay que seguir fortaleciendo e incrementando porque prefigura, así lo creo, la gran unidad política que debemos construir. Ganémosle, Cristina, tiempo al tiempo. Y parafraseando a Perón, digamos ahora: el año 2020 nos encontrará unidos y liberados.

Vuelvo a recordar, una vez más, las palabras del Libertador, de 1818, en carta de Juan Martín de Pueyrredón, Supremo Director de las Provincias del Plata: Excelentísimo Señor: cuando el triunfo de las armas de Venezuela complete la obra de su independencia, o que circunstancias más favorables nos permitan comunicaciones más frecuentes, y relaciones más estrechas, nosotros nos apresuraremos, con el más vivo interés, a entablar, por nuestra parte, el pacto americano, que, formando de todas nuestras repúblicas un cuerpo político, presente la América al mundo con un aspecto de majestad y grandeza sin ejemplo en las naciones antiguas. La América así unida, si el cielo nos concede este deseado voto, podrá llamarse, la reina de las naciones, y la madre de las repúblicas. Completar la independencia de cada una de nuestras Patrias y entablar un nuevo pacto americano son los asuntos determinantes en la definición y construcción del presente y del porvenir. En esa dirección políticamente coincidente, avanzamos Argentina y Venezuela.

Querida Cristina:

Vaya para ti y para Néstor, el más fuerte y fervoroso abrazo. Quiero desearte el más exitoso desempeño en la continuidad del proceso de liberación nacional de la Argentina que ahora te toca liderar. Para ello, como bien sabes, tendrás a este tu amigo, como un soldado. Y a Venezuela como una leal servidora. Transmite a tu Pueblo todo mi infinito cariño, pleno de respeto y admiración, junto con el renovado sentimiento de hermandad del Pueblo venezolano. Un fraterno beso, amiga mía, junto con el testimonio de mi amistad.

¡¡¡Hasta la Victoria Siempre!!!
¡¡Venceremos!!

Hugo Chávez Frías
31 de octubre de 2007

10 de octubre de 2007

Los vampiros levantan vuelo


Por Raúl Quiroga

La cadena de estaciones de servicio Esso se va del país y en todos los medios de difusión se reflejó como el principio de la estampida en masa de las grandes empresas petroleras que operan en el país. Un efecto, dicen, de las malas políticas que practica el Gobierno Nacional en materia de hidrocarburos.

Un poco apurados y livianos en la denostación -tal vez estimulados por la cercanía del 28 de octubre- los comentaristas casi nunca se detuvieron a observar la situación coyuntural de las corporaciones multinacionales. (Entre otras, de la norteamericana Exxon a la cual pertenece Esso).

De haberlo hecho, sabrían que actualmente la parte sustancial del negocio petrolero pasa por encontrar y explotar grandes reservorios. Por lo cual no se van sólo de Argentina, también hacen un drástico repliegue en gran parte de Latinoamérica

Ocurre que, ante la escasez del crudo y su altísimo precio internacional -que en los últimos días llegó a 82 dólares el barril (o sea, cada 159 litros)-, se ha generalizado una marcada retracción en las áreas comerciales de las grandes petroleras; al tiempo que se intenta encontrar y participar en la extracción de crudo en cualquier lugar donde se encuentre, con un mínimo gasto de exploración y explotación, no importa a qué costo en dólares o en lo que sea (piénsese en Irak, por ejemplo).

Si bien en la Argentina es posible que existan grandes reservorios petroleros esperando a ser descubiertos, la inversión para hacerlo es demasiado grande. La explicación a esta paradoja es que nadie se preocupó, en la década del ’90, en hacer cumplir los contratos que fijaban la obligatoriedad de las exploraciones para fijar horizontes petroleros. Tal incumplimiento tuvo lugar a la par de una irracional extracción petrolera que se realizó, incluso, sacando de marco la ley de abastecimiento nacional, en detrimento del consumo y la producción nacional. (Vale la pena aclarar, en tal sentido, que Argentina es un país productor de petróleo y no -como algunos contratos lo indican- exportador de petróleo y gas).

Desde esta perspectiva, sería mucho más serio por parte de la prensa especializada preocuparse o poner el grito en el cielo cuando algunos gobiernos provinciales negocian nuevas ampliaciones de contratos a vencer dentro de 10 años; como el de Chubut, que termina de renegociar el yacimiento Cerro Dragón. Gracias a tal operación, dicha provincia se va a encontrar en el próximo decenio con una recaudación de 778 millones de dólares, mientras que la empresa dueña del contrato -la Pan American Energy- va a recaudar en igual periodo la módica suma de 12 mil millones de dólares. Es decir, apenas algo más del 6 por ciento para los argentinos; cuando en el mundo se están negociando contratos donde las ganancias para quienes tienen petróleo en sus territorios fluctúan entre el 40 y 50 por ciento.

Hoy es indispensable mejorar el horizonte en materia de exploración y constatación de reservas in situ, sobre todo si tomamos en cuenta que tenemos, dentro del territorio nacional, muchos yacimientos por descubrir y en nuestro litoral marítimo las reservas ya están siendo cuantificadas por las empresas multinacionales. En este aspecto, los invito a seguir la evolución de las inversiones inglesas en materia de exploración y explotación en Malvinas.

Como se ve hay otros motivos mucho más importantes para preocuparse que la partida de las estaciones de la Esso. Aunque, para ciertas empresas periodísticas, el patrimonio nacional sea lo de menos frente a la pérdida de un buen cliente.

3 de septiembre de 2007

EL JUGLAR DE GUAYAQUIL CUMPLE 30 AÑOS


Por Ernesto Suárez

Dentro de unos días viajaré a Guayaquil en donde viví 7 dulces, tristes, hermosos y profundos años de mi vida, lugar donde vuelvo cada vez que puedo y sobre todo en esta fecha que se cumplen treinta años de “el nacimiento de El juglar”, los mismos actores que la estrenamos volveremos a estar juntos en el escenario.

Fue en octubre del año 1977, yo venía de Quito en donde había trabajado 6 meses en la Universidad luego de un paso de un año por Lima, a donde llegué en marzo del `76 empujado al exilio por la tristemente célebre junta militar que tanto daño causó a la Argentina.

En julio de ese mencionado año conocí al poeta Othon Muñoz quien trabajaba en el área cultural del municipio de Guayaquil y me contrató para dictar curso de 3 meses, mientras tramitaba mi partida hacia Méjico que era el lugar en donde pensaba radicarme.

Ese octubre, terminaba el curso y en la escalera de la Casa de la Cultura del Guayas me quedé con todos los integrantes que habían finalizado el ciclo (eran más de 20) para despedirme. Hasta ese momento nunca imaginé que esa despedida en la escalera iba a dar comienzo a una historia que hoy cumple 30 años.

Los estudiantes me propusieron que no me fuera, no tenían nada para ofrecerme, pero tenían todo: las ganas, el talento, la honestidad y esa fuerza del trópico que no he visto en ningún lugar del planeta. Ahí mismo bautizamos al grupo con el nombre de EL JUGLAR sin saber que cinco años más tarde sería el grupo más popular y querido de todo el Ecuador.

No teníamos dónde ensayar, lo hacíamos en el Parque Centenario y un compañero llamado Félix Portero nos prestó la Sociedad de Carpinteros que quedaba enfrente y ahí se afianzó la idea.

Necesitábamos un lugar nuestro y un día pasamos con los compañeros por la calle Boyacá y Clemente Ballen en donde vimos el típico cartel “se alquila”, subimos a ver el local, allí había existido antiguamente una radioemisora, y yo dije vamos a alquilarlo. No teníamos un sucre ni en fotografía.

Al otro día nos organizamos y en una camioneta pequeñita de uno de los compañeros salimos todos a las calles haciendo ruidos con latas porque ni para un tambor teníamos con la siguiente frase pintada en la camioneta, en nuestros labios y en nuestra esperanza “REGALE UN PERIÓDICO VIEJO Y UNA BOTELLA VACÍA Y DENTRO DE POCO TENDRÁ UN TEATRO LLENO”. La gente respondió y en poco tiempo teníamos una montaña de botellas y de periódicos, los vendimos y alquilamos el local que sería el mítico TEATRO EL JUGLAR que durante 6 intensos años, tal como lo prometió el cartel llenaría su pequeña sala de 120 espectadores con más de 14 producciones entre las que se destacaron “LA NONA”, “BANDA DE PUEBLO”, “DE LA VENTANA A LA CALLE”, “LA CARRERA DE JUAN NADIE”, “CÓMO ES LA COSA” y nuestra tan amada “GUAYAQUIL SUPERSTAR”.

No hubo barrio de Guayaquil a donde no fuimos, llegamos a ser el récord de 10 funciones en un día divididos en 2 grupos, casi todas las ciudades del Ecuador nos vieron llegar con la cara pintada y cantando una canción que nos enseñó la gran actriz y directora argentina María Escudero y que decía “Un poco más y veremos los naranjos florecer, nuestro mar brillando al sol y este canto en libertad”. Fuimos invitados a festivales importantísimos como el de Manizales, Colombia (en dos oportunidades) , Perú, Chile y Argentina. Llegando a ser Guayaquil Superstar hasta en EEUU.

Nuestro quinto y sexto aniversario lo festejamos en la calle frente al teatrito y esa anchísima Boyacá se vio rebalsada en toda la cuadra de gente trepada hasta en los árboles para festejar con nosotros un año más de un teatro del pueblo, con temas populares, lenguaje cotidiano y sin embargo apuntando cada vez más a lo teatral como señalaron en su oportunidad críticos del país y del exterior.

“Las venas abiertas de América Latina reflejadas en forma excelente por el grupo ecuatoriano EL JUGLAR con su obra “CÓMO E` LA COSA” cautivó al público por la simpleza y profundidad tanto de la actuación cono la puesta en escena”. Diario Los Principios de Córdoba, Argentina (en el marco del Festival Latinoamericano de teatro, año 1986).

Hoy se cumplen treinta años y los nombres de los juglares guayaquileños siguen vivos en el teatro ecuatoriano y en el corazón de este argentino, la historia no terminó con el regreso a mi país por la llegada de la democracia en el `84, tampoco con la presencia de 5 de esos juglares estudiando teatro durante 4 años y recibiéndose en la Universidad de Mendoza donde yo trabajo. Tampoco terminará éste octubre cuando todos juntos nos subamos al escenario a hacer “GUAYAQUIL SUPERSTAR”. Esta historia está en movimiento mientras como dice el Quijote, sigan existiendo molinos de viento que se transforman en gigantes y a los que hay que destruir con la frase que nos enseñó María, “NUESTRO CANTO EN LIBERTAD”.

30 de agosto de 2007

Sainete mendocino por entregas. Capitulo 5


Milonguita de las internas – Milongaza de octubre
por Macedonia de Frutas


Y después de todo pasaron las internas. Una jamás hubiera pensado que fueran posible. Si todo hacía pensar que el barrio entero se había unido. Que ya las barras se habían disuelto y que todos caminaban juntos hacia el control conjunto de la Unión Vecinal Mendoza Unida Concertada Autodefinida (UVeMUCA).

Sigla preciada de todos los activos vecinos que vienen peleando, desde hace años, por garantizar el asfalto, la cuneta, la iluminación, las uvas en fresco, el vino en latas, el corredor del Oeste, la circunvalación del barrio, y la emancipación del trompa porteño de turno.

Claro que algunos ahora no saben qué hacer. Porque han quedado medio fuera de cacho. “Yo soy K en Buenos Aires, pero soy PJ en el barrio”; “Yo soy radical pura cepa pero me gustan las uvas gansas” ; “Yo soy PJ pero anticobista, anque K”.
Y otros que son liberales en el alma y K en el bolsillo. También están los radicales en el bolsillo y el alma que van con un ex PJ, en la elección nacional, y con boinita blanca en el barrio.

Finalmente, aparecieron los de la otra esquina armando banda propia: con La Mística y con no sé quién. Memarchi, que tomó para el lado de los tomates, se quedó con la mutual Alpede, con la que piensa juntar algunos vueltos.

Así, el barrio sigue intranquilo porque nadie maneja la milonga. Y milonga sin control huele a malevaje. Y malevaje extrañao termina mirando sin comprender.
Los muchachos y chicas del montón no saben qué hacer. Si se van con unos, se pelean con otros y si se olvidan de los favores recibidos anteriormente, pueden quedar fuera del convite. Y a esta altura volver a planchar, no le gusta a naides. Si van a la milonga es porque quieren bailar …y mientras más movido mejor.

Los cachafaces principales ya enviaron los trajes cruzados a la tintorería. Las percantas principales ya renovaron su stock de zapatos taco aguja. El Mula, el Celso, el César, Memarchi y algunos más saben que en esta milonga hay que poner toda la sapiencia en la pista. El que no lleve bien la melodía queda como un chambón y se tiene que ir a la barra a conformarse con un garnacha.

Los que quedaron afuera en la milonguita de las internas —o sea, que perdieron como en la guerra—, ya se fueron a barajas. Encanutaron el jetra, se embolsaron unos rublos que quedaron boyando de los gastos de la campañita y habilitaron deliverys para sobrevivir.

En este momento todos se están lustrando los timbos charolados para la Milongaza de octubre. El Celso armó pareja con el “Pibe ladrillo”. El César finalmente largó a la Pato y se juntó con el Tomas, para demostrar que le gustan los conciertos de posta.
Algunos están lanzados para saltar a la pista y pelear el trofeo “Cuerno de la Abundancia de Lata” que ya está tallando el Joyero Oficial de la vecinal. Otros dicen buscar la gloria.

Desorientados, los vecinos observan estos movimientos un tanto anárquicos. La elección del barrio parece disputarse entre los que pretenden el todos contra todos y los que proponen el todos para todos.

28 de agosto de 2007

Farruco Sesto: “Todos nos dedicamos a la política”


Por León Repetur

Les comentaba en la nota anterior, relacionada con mi viaje a Venezuela, que el Ministro de Cultura, Farruco Sesto, sintetizaba lo que estaba ocurriendo en este país. Desde su visión, Venezuela está produciendo cambios que empezarán a incidir en las políticas de otros países de América.
En el marco de un reportaje muy extenso realizado por Ocean Sur, he extraído una sola pregunta que sirve para seguir nuestra línea de análisis acerca de la política y de su práctica.


Ocean Sur: - El Dr. Armando Hart, intelectual, filósofo y sobre todo revolucionario cubano, ha planteado una tesis sobre “ La cultura de hacer política” reflejada en la historia de la Isla, en la historia de Cuba. En Venezuela, la impronta de Hugo Chávez ha modificado la política tradicional. A nuestro modo de ver, con su energía dicta una nueva “cultura de hacer política” matizada por referencias históricas, comentarios de libros, promoviendo la cultura en sus discursos. También dicta en la praxis nuevas formas y caminos de comunicación social en los programas “Aló Presidente”, que es parte de la cultura. Usted encabeza el colectivo que traza y ejecuta la política cultural de Venezuela hoy en día, pero además es un intelectual en sí mismo. ¿Qué reflexiones pudiera hacer sobre esta “cultura de hacer política” hoy en Venezuela?”

Farruco: - Lo primero que podríamos estar observando es que la figura del político profesional está desapareciendo. La propia Constitución dice que ésta debe ser una democracia participativa, entonces la política ya no es, o no debiera ser, algo de profesionales, de especialistas. Puede ser que todavía perviva en algún caso esa figura del político profesional, incluso en el campo de las fuerzas progresistas, porque hay gente que vive de la política y que tal vez algún partido lo financia, pero el pueblo está asumiendo el hacer política, incluso lo está asumiendo con muchísima fuerza. Es más, la figura del político profesional hasta se empieza a ver mal, se empieza a ver como algo del pasado. Eso es un cambio, creo yo, muy importante porque antes la palabra política era una palabra mal vista, los políticos eran mal vistos, con desconfianza. Ahora todos nos dedicamos a la política, ella es parte de la tarea de todos y eso es un cambio de óptica muy importante.
Lo otro es que Chávez, en lo personal, está dando permanentemente una lección de frescura, de decir las cosas cuando hay que decirlas, de no callarse nada. El va abriendo ventanas, no permite que haya territorios en la oscuridad o en la penumbra, asuntos públicos que se escondan detrás de unas puertas, asuntos misteriosos. Ahora todos los grandes temas económicos, sociales, políticos se abren y la gente se mete, pues si no lo hiciera no tendría forma de hacer política.
Chávez, en esas seis o siete horas del “Alo Presidente”, más las intervenciones que hace a lo largo de la semana, que son muchas, toca todos los temas, los va haciendo cotidianos. Y yo por ejemplo, que sé poco de economía, más o menos voy captando por donde va la cosa del petróleo, por donde van las cosas de las finanzas, pero así como uno que es un profesional lo va captando, igual lo hace un campesino, un taxista, cualquiera; yo lo veo con mis choferes, con los muchachos que me escoltan, ellos me comentan, comentamos en el carro las cosas de la política, de la economía , de la revolución. Todo el mundo se mete sin miedo en todas las cosas, sin misterios. Claro que eso no lo inventó Chávez, es una condición de los líderes revolucionarios en funciones de gobierno. Pero Chávez lo aplica de manera muy intensa, magistral. Fidel también es un maestro en eso, ha sido el maestro de Chávez también, en eso de dialogar con un pueblo acerca de las grandes estrategias y también de los detalles. Ahora en Venezuela eso que hace Chávez, ya lo hace mucha gente, ya los líderes lo hacen en los distintos niveles, ya no hay líderes que anden solos, los ministros ya son distintos, los alcaldes son distintos, los gobernadores son distintos, los que tienen responsabilidades públicas dialogan permanentemente sobre los temas que tienen entre las manos.
Tal vez consiga por allí a alguien que todavía conserve una distancia como caso raro, pero en términos generales uno podría decir que quienes tiene responsabilidades de liderazgo, están muy en contacto con el pueblo y eso ya es una transformación decisiva en la cultura política. Y no sólo para llevar, para informar, para decir, sino también para escuchar y para aprender y para diseñar las políticas, recogiendo lo que de abajo

21 de agosto de 2007

La cultura en Venezuela


Por León Repetur

Entre el 7 y el 13 de julio pasados tuve la oportunidad de visitar Venezuela invitado por el Orfeón de Guarenas para dictar un curso de capacitación para la realización del Cantapueblo en ese país a partir del año 2008.
Con mucha curiosidad llegué a Caracas, esperando ver con mis propios ojos y entender con mi propia mente lo que allí estaba pasando. Y me llevé una enorme sorpresa. Me encontré con un proceso de cambio revolucionario avanzado y con un pueblo entusiasta y esperanzado en su dirigencia y en su conductor.

Asistí a numerosos encuentros con gente de todos los sectores sociales y, al margen de las diferencias y de la absoluta libertad con que todos se expresaron, nadie dejó de reconocer lo que el proceso revolucionario venezolano está haciendo por los más débiles, por los más golpeados durante años de corruptela y entrega de la riqueza nacional.

Con sana envidia, sentí el orgullo y el fervor en la mayoría de los venezolanos por el proceso de recuperación de la dignidad y de la soberanía nacional. Trataré, de a poco, de ir acercándoles mis impresiones de cuanto viví en esa estadía en la tierra de Bolívar.

Pero hoy quiero dejarles unas opiniones del Ministro del Poder Popular para la Cultura del Gobierno Bolivariano de Venezuela. Se trata de Francisco Sesto Novás, arquitecto, escritor, poeta, ensayista. Nacido en Vigo, España, en 1943 y con 40 años de residencia en Venezuela. Es el ministro que tiene a su cargo la difícil tarea de conducir la Cultura en un país en revolución.
“Farruco” Sesto para los venezolanos. Y ya para nosotros también.

En ocasión de celebrarse en 2006 la XIV Feria Internacional del Libro de la Habana, Venezuela fue país invitado de honor a esa Feria.
Farruco llegó a la histórica ciudad con un mensaje, para todos los asistentes a esa feria, que ahora reproducimos en nuesro blog enteramente. El lo tituló:


Pasaporte Cultural

Si tú no naciste en Venezuela, ni tienes la ciudadanía venezolana, ni vives tan siquiera en Venezuela, puedes ser sin embargo un venezolano más.
Puedes ser, o considerarte, o sentirte íntimamente un venezolano de este tiempo. Un venezolano en tiempo de Revolución.

Es muy fácil.
Basta con que alojes en tu corazón un profundo respeto hacia todos los seres humanos sin distinción de culturas, religiones o formas de vida.
Basta con que hagas tuyo el paisaje de la diversidad de los pueblos y lo coloques frente a tu ventana.

Basta con que lo contemples con amor y que, a partir de ese amor, te pongas con nosotros del lado de los pobres de la tierra, de los explotados, de los débiles, de los excluidos y eches tu suerte con ellos.
Y que, por consiguiente, nos acompañes en la prodigiosa aventura de hacer del mundo un mejor lugar.

Contra toda hegemonía, contra todo poder, contra todo imperio. Para dejar atrás las injusticias, el desequilibrio y la inequidad.
Si día tras día, cada día, con el hacer de tus manos, con el pensar de tu mente y el alentar de tu corazón, apuestas a la dignidad de toda persona, entonces estás con nosotros. Y eres parte de nosotros.
Eres ya, de hecho, un venezolano más, un bolivariano.

Venezuela es tuya.
Es tuya la historia de lucha contra la opresión.
Perteneces a las huestes de Guaicaipuro y de los pueblos originarios que se enfrentaron a la Conquista.
Te levantaste con los esclavos y fuiste cimarrón y formaste tu cumbe en algún lugar inexpugnable.

Estuviste con Gual y España en las primeras conspiraciones libertarias y asististe con dolor y vergüenza a su ejecución en la plaza pública.
Formaste parte de primera expedición naval contra el Imperio español desembarcando al mando de Francisco de Miranda en la Vela de Coro.
Cabalgaste, pocos años después, en la inmensidad de los Llanos como parte de los lanceros, haciendo tuyo su especial modo de guerrear.
Acompañaste a Simón Bolívar y a sus ejércitos libertadores hasta derrotar al enemigo en Carabobo. Y después, peleaste con Sucre en Ayacucho.
Falleciste luego, cuando ellos murieron y resucitaste con Ezequiel Zamora para tomar las armas contra una oligarquía que había secuestrado los frutos de la Independencia.

Estuviste con Argimiro Gabaldón y con otros comandantes guerrilleros en las distintas serranías.
Y así has seguido hasta hoy, unas veces enfrentando dictaduras y otras oponiéndote a democracias corruptas y subordinadas a un poder imperial. Por eso hoy participas activamente en el proceso bolivariano. Eres parte del pueblo. Un bolivariano más

Venezuela es tuya
Es tuya en su geografía esplendorosa.
Son tuyos Los Andes de altas cumbres y valles sosegados. Sus páramos, sus nieves, sus pueblos apretados; la piedra de sus muros.
Es tuyo el Orinoco y las selvas que cruza y las aguas que carga. Son tuyas las historias milenarias que el desmedido río conoce y lleva en sí.
Lo es la Gran Sabana y sus cerros testigos, los tepuyes. Su antiquísima luna, el redescubrimiento de la primigenia soledad en aquellos espacios, y el extraño rumor de los espíritus ancestrales que allí habitan.
Las arenas de Coro con sus dunas insólitas que el viento permanentemente va moviendo.
Los llanos, los esteros, las puntas de ganado, los morichales perdidos y hallados, y sobre todo ese cielo extendido a la mirada sin otra limitación que el horizonte circular.
El vasto Lago y su rayo Catatumbo, insobornable, eterno.
La franja en que se encuentran el mar y el Continente, los cayos, los manglares, los arrecifes coralinos, las acumulaciones de conchas, la sombra de las enramadas.
El blanco Sol de la mañanita, el que al mediodía castiga y también el que amarillea el atardecer

También es tuya Venezuela en su cultura y en sus gentes.
Nunca te olvides de Simón Rodríguez ni de sus consejos a la inteligencia ciudadana para que inventes y no te equivoques.
Descubre la luz con Reverón, reinterpreta el espacio con Bárbaro Rivas, sintetiza tanto las armonías como las disonancias formales del universo con Jesús Soto.
Pinta angelitos negros con Andrés Eloy Blanco; móntate en el caballo bien bonito que fue amigo de Aquiles Nazca; remonta el Arauca en un bongo con Rómulo Gallegos o levanta con fuerza una lanza, sea o no colorada, para que te observe Arturo Uslar Pietri. Y con Carlos Raúl Villanueva, ponte a construir cubos de colores. Alza tu voz contra la injusticia con Alí Primera y cántale a quienes viven bajo techos de cartón.

Recorre los caseríos del Oriente con Luis Mariano Rivera o trata de desenredar los infinitos caminos del llano con el Carrao de Palmarito.
Desanda la historia de “Florentino y el Diablo” con Alberto Arvelo Torrealba para ganar cualquier batalla de Santa Inés que pueda presentarse. Dale la mano a los numerosos escritores y artistas cuyos nombres enaltecen a la cultura venezolana. Pero sobre todo, piérdete entre los incontables creadores anónimos del pueblo, que son tantos como las estrellas y hazte un lugar en ellos. Allí coincidirás con gente de los pueblos originarios, aprenderás de las comunidades afrodescendientes, compartirás con inmigrantes provenientes de los cuatro puntos cardinales, serás, campesino, pescador, minero, soldado o quién sabe, tal vez, un simple ciudadano vecino de una barriada caraqueña.

Donde quieras que llegues, donde quiera que estés, estarás con nosotros, echándonos una mano solidaria en esta tarea de hacer patria. La Patria que es América.
Este pasaporte es para eso. Si tú eres cubano y eres bolivariano, ya eres venezolano de corazón. Y estamos juntos en el mismo lado, el único posible o, en todo caso el único aceptable. Estamos en el lado de la gran humanidad que ha dicho basta y ha echado a andar.